A propósito de la falta de líderes

Desde hace algunos años y ahora con mayor fuerza, por diferentes partes del país, pero, en especial en nuestra provincia de Loja, incluso en lugares más apartados, se viene hablando por los diferentes corrillos que hace falta tener verdaderos líderes o lideresas que permitan, con un elevado espíritu patriótico, consolidar la unidad y la acción del pueblo ecuatoriano y lojano de una manera particular. 

Con la participación ciudadana, en el debate y alternativas de solución a los problemas, el pueblo es capaz de formar parte activa en el cumplimiento de los planes, proyectos, comprometerse también en la actividad y gestión para cumplir los objetivos y metas   que se propongan lograr a corto y largo plazos los cambios y grandes transformaciones que Loja y nuestra provincia requieren.

Es que, a propósito de la falta de líderes, nos vienen gobernando por décadas en nuestro cantón y provincia de Loja los mismos de siempre, quienes, a pesar de haber permanecido por años, no han sido capaces de cumplir y hacer cumplir al Estado los derechos constitucionales básicos e indispensables de los lojanos, que nos permitan vivir con dignidad, tales como el agua, la salud, la vivienda, la educación y el trabajo, entre otros. Lo poco realizado han contratado sin importarles la prioridad de las necesidades, simplemente con el presupuesto del Estado, sin ninguna gestión de nada y, es más, sin ejercer ninguna clase de liderazgo, seguramente porque les conviene así seguir perennizándose inescrupulosamente en el poder. 

Hay quienes creen que el éxito es suerte, por eso la gente compra la lotería y ciertas personas hasta conciencias. Pero la verdad es que el éxito, el que necesita Loja, será resultado de la planificación.  Un proceso que lucha por alcanzar una cosa y con ello otra.

Rómulo Acaro Guerrero