En memoria de Jorge Navas

Estamos próximos a cumplir dos años desde que, oficialmente, el Ecuador enfrenta los rigores de una pandemia que ha remecido los cimientos de la economía y que, en lo más sensible e importante, ha cobrado lamentablemente la vida de millones de personas alrededor del mundo. Este virus no solamente que introdujo la idea del distanciamiento físico, sino que –en su crueldad- impidió que pudiéramos incluso hasta despedir a nuestros familiares, amigos y conocidos. Han sido y aún son momentos de gran complejidad.

Hace ya un año, el Arq. Jorge Navas Rendón, cariñosamente conocido por todos como ‘Pibe’ Navas, se nos adelantó en esa parte del viaje cósmico que tarde o temprano todos deberemos emprender.

No obstante, la ausencia de Jorge Navas Rendón se ha transformado en un hondo dolor que ni siquiera el tiempo ha ayudado a atenuar tanto para su apreciada familia que extrañan al esposo, padre y bondadoso abuelito, así como en el entorno de amigos y ciudadanos en general, que apreciamos su profesionalismo, gran calidad humana y sentido solidario.

Su amplia sonrisa con la que acompañaba su sincero saludo por las calles de la urbe no ha vuelto más. Nos queda su recuerdo, así como el ejemplo de rectitud y probidad mayores. Su huella como arquitecto y deportista está plasmada en numerosas obras y logros alcanzados que hoy son parte del paisaje urbanístico y de la gloria deportiva lojana.

Con motivo de recordar el primer aniversario del fallecimiento de Jorge ‘Pibe’ Navas, es oportuno destacar su figura que trasciende al tiempo. En cada diseño arquitectónico, en cada acción honesta de un servidor público, en cada partido de fútbol, estará replicándose la imagen de un lojano de corazón que supo entender con claridad cuál fue su misión asignada mientras permaneció en el plano terrenal. 

Giovanni Carrión Cevallos

@Giovanni Carrión