Fue contactada vía redes sociales. Depositó el dinero a la presunta vendedora, quien, al verse descubierta, no respondió más llamadas.

María Carrión, una habitante de la ciudad de Catamayo, en la provincia de Loja, denuncia haber sido estafada mediante la modalidad venta, a través de las redes sociales. La contactaron por la plataforma Facebook.
Un celular en 120 dólares
La perjudicada, en una entrevista con la televisora Multicanal, de Catamayo, contó que la supuesta vendedora le ofreció un celular en 120 dólares, pero como le pareció caro le solicitó que le rebajara a la cantidad de 110.
El trato se dio, según indica, pero antes de ello María le preguntó de dónde era y la mujer le señaló que residía en la ciudad de Alamor, del cantón Puyango, y que el dispositivo le remitiría por la Cooperativa de Transportes Loja.
El valor del aparato electrónico, que fue fijado, tras un regateo, en 110 dólares, por decisión de la propia y extraña vendedora, esta vez, cambió de valor, bajando a 90 dólares y que ella misma cancelaría el importe del envío, cuyo valor era de 3.50.
María Carrión manifiesta que la presunta estafadora empezó a escribirle mensajes y que en uno de ellos le solicitó sus nombres y apellidos, así como el número de cédula, pero que le remitiera el dinero, producto de la compra-venta, antes del envío.
Acota que, en vista de la solicitud de la supuesta vendedora, le depositó el valor al novio de quien le ofrecía el dispositivo y que luego la ciudadana le remitió una fotografía de las oficinas de la Cooperativa Loja, medio por el cual supuestamente le envío la mercancía, así como una especie de comprobante, pero ilegible.
María Carrión acudió a las instalaciones de la Cooperativa Loja, en la ciudad de Catamayo, donde una funcionaria le aseguró que no había envío alguno para ella, situación que hizo que nuevamente la llamara para reclamarle, pero el celular nunca más respondió.
La joven expresa que, al no haber el paquete en las oficinas de la empresa, en Catamayo, viajó a la ciudad de Loja. Fue al local de la terminal terrestre, pero, igual, nada positivo, también acudió a las instalaciones del centro de la urbe, pero tampoco hubo el celular por el que ya pagó.
La víctima, al ver esto y al comentar con amigos, le advirtieron de que había sido objetivo de una supuesta estafa, pero igual no dio crédito porque, según expresa, siempre compra vía Internet y nunca le ha ocurrido esto.
María Carrión exhorta a la comunidad a comprar los productos en almacenes que cuenten con los debidos permisos de las autoridades.
LA VOZ
Con la pandemia, como no hay trabajo, se buscan la manera para estafar a las personas”, María Carrión