‘Y los sueños, sueños son’

No ocurrió día de los Inocentes ni tampoco fue una pesadilla. Sucedió cuando Alicia huyó del país de las maravillas y sus canciones revolucionarias cambiaron por rancheras mexicanas.

“Cuando soñamos, en realidad, entramos a diferentes tipos de universos paralelos donde todo es posible.” Por esto me atrevo a contarles a voz en cuello.

En mi país todo era posible gracias al poderoso don dinero, sus kikuyos apoderados del balcón de la mentira inyectaron corrupción y la sociedad quebrada fue el blindaje para dejarse las uñas largas. De pronto apareció un “bacán”, rompió la Constitución hecha sobre paja toquilla reemplazándole por una más práctica y sencilla.

Entre otros mandatos:  el país será uno solo compuesto por ciudadanos de diferentes razas, religiones y comprometidos con el desarrollo, tendrán derecho a la protesta mas no al vandalismo. Habrá un empleado presidente, electo democráticamente para administrar el buen manejo del estado, cuyos encargados serán escogidos considerando su historial estudiantil, ético, moral y familiar. Se deberá elegir al mejor economista y al más destacado jurista de cada provincia para que investiguen, analicen y recomienden acciones indispensables. La función Judicial estará dirigida por el Juez más probo.

Ninguno “servirá” al país, serán trabajadores bien remunerados y reemplazados si no cumplen con las expectativas.

Antes de que cantaran los gallos desperté.

“Y los sueños, sueños son”

Jaime Vinicio Meneses Aguirre