Hay momentos de la vida personal, familiar, del país, o del planeta en el que vivimos situaciones tales, en donde todo es sacudido tan fuerte como si se tratara de un terremoto devastador. A esto llamamos crisis y suelen marcar de manera indeleble nuestra existencia.
Cuando escuchamos decir, “estamos en crisis…” como lo peor que nos pudo suceder, ¡No es para menos! si pensamos que una crisis es algo negativo y lo decimos como consecuencia del concepto que tenemos sobre lo que significa, crisis.
Para algunas filosofías la crisis es una ocasión de mejoramiento que nos brinda la vida, una invitación, un estímulo, una motivación un mensaje contenido en la palabra: ¡oportunidad!
Asumida con lucidez lo que es una crisis, hemos de aprovechar las oportunidades que ofrece para ponernos en alerta, y no quedarnos varados en los problemas que se nos presentan. Si aprendemos a capearla, esta será la oportunidad de tomar en nuestras manos las riendas de la vida y de todo. Y serán nuestras actitudes, y el cómo las afrontemos, lo que determinan las consecuencias que tengamos.
Estar conscientes y aceptar que estamos atravesando una crisis es el primer paso hacia la solución, “tomar el toro por los cuernos”, conocer y evaluar la crisis desde una amplia perspectiva, con la certeza de que estamos en una oportunidad y que debemos gestionarla. Solo así sobreviviremos en caso contrario desaparecemos.
Las crisis en la vida personal, familiar, del país, o del planeta, se producen sí o sí y en cualquier momento, independientemente de que estemos preparados o no. y solo depende de nuestra actitud el beneficio de los resultados. Por esto, aprovechar la oportunidad es la clave.
Zoila Isabel Loyola Román
ziloyola@utpl.edu.ec