Según manifestó, el presidente Guillermo Lasso continuará este 2022 con la misma política que inició su Gobierno: más endeudamiento y priorización al pago de la deuda externa; reconocer simplemente y no pago de la deuda al IESS de más de 1.200 millones de dólares. En la política laboral no se renovarán los contratos de trabajo y se buscará reformar y no elaborar un nuevo Código. El no pago de la deuda social con el recorte presupuestario a la salud, educación, empleo, vivienda y muchísimos otros rubros. Que no bajará el precio de los combustibles. Ataque con política discriminatoria, autoritaria y amenazante a los dirigentes sociales y plan de privatizaciones con venta de instituciones del Estado, como el Banco del Pacífico y eléctricas, entre otras.
Por lo tanto, si hasta diciembre del año anterior el 45 por ciento de la población activa en el país se debatía en la extrema miseria, con la ejecución de dichas políticas y medidas, no solo que se incrementará este porcentaje, sino que la situación de vida se tornará aún más difícil e insoportable.
Así, crecerá el desempleo, el fenómeno de la migración, la prostitución y las diferentes formas de delinquir que de a poco vienen aumentado en el país.
Ante esta difícil y lamentable situación, las diferentes organizaciones sociales que integran el Frente Unitario de los Trabajadores están llamando a elaborar una propuesta de requerimientos y una serie de jornadas y movilizaciones como la que se anuncia para el 19 de enero del presente año, en contra de las medidas económicas, la derogatoria y desistimiento de dichas políticas.
Rómulo Acaro Guerrero