Luego de dos intensas semanas de eventos académicos, artísticos, científicos, deportivos, desarrollados en la modalidad híbrida, la emblemática Universidad Nacional de Loja culminó sus festejos por los 162 años de vida institucional de tan prestigioso centro de estudios al sur del país. Y es que la UNL, como una entidad adscrita al Colegio San Bernardo durante el gobierno federal de Don Manuel Carrión Pinzano, tuvo sus orígenes en 1859, cuando se consiguió fundar mediante decreto supremo la Junta Universitaria de Derecho, impartiendo estudios en jurisprudencia, para posteriormente abrirse campo a otras áreas académicas, y ofertar una serie de carreras, que le han entregado al país y al mundo, reconocidos profesionales en los diversos campos laborales. De ahí que su nombre ha trascendido fronteras a partir de los destacados personajes que han ocupado notables cargos.
En estos 15 días pudimos disfrutar entre otras actividades: Las I Jornadas internacionales de educación a distancia y en línea; el II Simposio de investigación científica; la II Edición de SEMANART con la participación de artistas de diversos puntos del planeta; la sesión solemne, y una serie de exhibiciones organizadas por cada una de las carreras en el marco de estas festividades. No hay duda que los significativos cambios que se evidencian en la universidad de los lojanos, son fiel reflejo de una excelente gestión administrativa, muestra de ello tenemos los aportes científicos, culturales, académicos, las publicaciones, la oferta de carreras de grado y programas de maestrías, etc. Desde este corto espacio felicito a la Universidad Nacional de Loja, expreso mi fraterno saludo a la comunidad universitaria por permitirnos vivir dos semanas de academia, fiesta y confraternidad. ¡Larga vida a la UNL!
Lucía Margarita Figueroa Robles
lucia.figueroa@unl.edu.ec