Wilman ya está en la milicia celestial

Servicial, prudente, decidido y solidario, así fue Wilman Guarnizo en su bregar por el mundo terrenal y hoy ya integra el ejército inmortal poniéndose al servicio como un guardián más de la milicia celestial comandada por San Miguel Arcángel, para desde el cielo derrotar a la injusticia, malicia e incredulidad e imponer esperanza, optimismo y fe de todo un pueblo deseoso de mejores días.

Wilman fue un caballero a carta cabal, su sencillez y don de gentes le permitió cosechar un cúmulo de amigos; desde muy niño en su tierra natal: Amaluza, demostró su apego por el trabajo y por el servicio social, vocación que lo llevó a integrar las Fuerzas Armadas, alcanzando el grado de Sargento, aunque su profunda acción humanista, le inspiró  incursionar  en la medicina, ejecutando eficientemente  labores asistenciales a sus compañeros de batallas en los momentos más apremiantes, venciendo vicisitudes, peligros y emergencias.

Uno de los momentos épicos de Wilman Guarnizo fue cuando en el año 81 fue pieza clave en el equipo de recate de los restos mortales del expresidente Jaime Roldós Aguilera, quien perdió la vida de manera trágica en el cerro Huayrapungo, cantón Celica, provincia de Loja; es más su principio de lealtad y disciplina lo llevó a cumplir este cometido con eficiencia y pulcritud, característica excepcional a lo largo de su vida familiar y profesional.

Un auténtico guerrero ya integra el paraíso celestial y su llama de optimismo, entrega y perseverancia será el bálsamo para su familia y de quienes tuvimos el honor de conocerlo y preciarnos de su auténtica amistad, más aun cuando nuestro paisano nunca le faltó el respeto a nada ni nadie, jamás perdió la paciencia y a la hora de expresarse era intachable, un señor en toda la extensión de la palabra; mas hoy desde el cielo continuará ejerciendo la profesión que tanto le apasionó; eso sí utilizando el arma más poderosa: su corazón impoluto.    

Sybel Ontaneda Andrade

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