Señala conocer que algunos funcionarios ya tenían seleccionados grupos para ayudarlos. Dice que la oportunidad debe ser para todos.

El archivo definitivo del proyecto de ordenanza que planifica, regula y controla el servicio de transporte comercial de taxis en el cantón Loja, con los votos a favor de seis concejales, a decir del edil, Nixon Arlig Granda, tuvo como objetivo frenar las intenciones de determinados sectores que venían ofreciendo ayuda para entregar cupos.
Dos sesiones y plantones
El proyecto se debatió en el Cabildo en dos sesiones, que fueron vigiladas de cerca por el taxismo lojano con plantones frente a la Municipalidad a la hora de la reunión hasta que, finalmente, no pasó esa ordenanza.
Nixon Granda, quien fue vicealcalde, dice que el no aprobar el proyecto deja claro que el tema “transporte debe ser manejado en forma técnica, transparente y, de ser posible, con el apoyo de un experto externo que dé más garantía de los resultados y confianza a la ciudadanía”.
Es del criterio que todos los interesados por un cupo deben participar en igualdad de condiciones, cumpliendo los requisitos solicitados, porque “conocemos que algunos funcionarios ya tienen seleccionados a los grupos para ayudarlos, cuando nosotros decimos que todos deben pasar por los filtros pertinentes e incluso conformar un banco de elegibles para que accedan a un puesto vía sorteo”.
‘En contra del negociado’
El edil lojano, en la primera parte de la sesión, realizó una exposición técnico-jurídica y luego “para que sea más didáctica y quede en la retina de los ciudadanos, tuve que apoyarme en unos cartelitos, donde decía que, sobre la base de las buenas intenciones que puedan tener el alcalde y los concejales, no se vaya a permitir un negociado de aquellas personas que conocemos andan de lugar en lugar manifestando que van a ayudar, poniendo precios de cuatro y hasta cinco mil dólares por cupo”.
Aclara que no están en contra de la legítima aspiración del ciudadano de alcanzar un cupo, pero que ello debe ser para todos y no para un grupo clasificado o “que haya pagado para ingresar”.
Nixon Granda señala que este archivo del proyecto ha sido bien visto por la comunidad lojana y que, tras aquello, no hay ni vencedores ni vencidos y que tiene que ver con un debate que se desarrolla como en cualquier Cabildo del país, en el marco de un ejercicio democrático.
CLAVE
El proyecto fue discutido en dos sesiones. Las dos fueron vigiladas por el taxismo lojano.