El juego popular del calamar en Corea del Sur es una micro distopia de lo que pasa en las cárceles del Ecuador, en el cual un grupo de personas que cometieron delitos son encerradas y marginadas en un lugar detestable que saca lo peor de ti, en el que terminas haciéndote una peor persona, en el que aceptas deshumanizarte y someterte a tipos delincuenciales que nunca existieron antes en el país.
En lo que va del año, en el Ecuador ya son más de 240 muertes con saña y extrema violencia, ocurridas en las cárceles, posicionando al Ecuador entre las cinco masacres más violentas en la región, 40 mil privados de libertad y dos guías asignados para 800 presos, y el sistema carcelario lleva dos años en emergencia.
A sangre y fuego el narcotráfico se une a la ausencia de una política penitenciaria, el hacinamiento, precariedad de las instalaciones, falta de preparación del personal penitenciario y ausencia o fracaso de la labor de rehabilitación de las cárceles y falta de presupuesto, son las causas a los problemas carcelarios.
El gobierno ha dispuesto privilegios penitenciarios a personas que han cumplido más del 60% de sus penas, que tengan una conducta intachable, que no tengan relación con drogas y aquellas que padezcan de enfermedades terminales, también la posibilidad de repatriar a los más de cinco mil extranjeros encarcelados en Ecuador.
Boris Dueñas