«La mente es el límite. Mientras la mente pueda imaginar el hecho de que puedes hacer algo, puedes hacerlo, siempre y cuando lo creas al 100%», Arnold Schwarzenegger.
Sin duda el pensamiento de Arnold, sin equivocarnos, asume lo que todo ser humano debería asumir para alcanzar el éxito y el cumplimiento de sus metas u objetivos planteados. Varias son las disciplinas que se presentan en la vida, mismas que deben ser acogidas, por ejemplo; el deporte, la lectura, la música, el conocimiento; herramientas que deben ser identificadas para convertir el pensamiento del “tener” al “ser”.
Cabe recalcar que no es un camino fácil, ya que uno se puede encontrar con varios tropiezos en la vida, pero esto no quiere decir que sea imposible. Creo fielmente que es cuestión de aprender a organizar el tiempo y así poder realizar todas las obligaciones. En mi caso como deportista y estudiante, me complace decir que soy una persona que ha logrado obtener un reconocible mérito que enorgullece a mi familia, mi primera educación, y también al colegio donde he adquirido grandes conocimientos. Todo esto me enorgullece porque es la recompensa de todo el sacrificio que hice y que seguiré haciendo con mi esfuerzo. Cuantos desvelos y momentos de estrés fueron necesarios para cumplir con cada objetivo, pero me reconforta saber que cada experiencia me ayuda a desarrollar mi mejor potencial y es lo que quiero compartirles, decirles que podemos demostrar que el deporte y el estudio van de la mano, ambas requieren de una gran disciplina y constancia. Dirijo este artículo a las generaciones más jóvenes para motivarlos a que se propongan metas en la vida y luchen por ellas, créanme que en un futuro se enorgullecerán y valorarán todo el esfuerzo y tiempo que dedicaron para progresar como ser humano.
María Elisa Jaramillo Ludeña