Magnicidio

La Real Academia de la Lengua Española define magnicidio como la “muerte violenta dada a persona muy importante por su cargo o poder”. Tomando como punto de referencia a la mitad del siglo XX, el continente americano presenció el desarrollo de escandalosos asesinatos a presidentes y líderes políticos como fueron los casos de Allende, Trujillo, Somoza, Kennedy, Castillo de Armas o Aramburu o los candidatos a la presidencia de Colombia Luis Galán en 1989 o Luis Colosio en México en 1994. Como también, los intentos frustrados contra Fidel Castro o el reciente atentado a Iván Duque, presidente de Colombia hace unas pocas semanas.

El asesinato al presidente de Haití, Jovenel Moïse, ocurrido la madrugada del 7 de julio de 2021, supuestamente por parte de un comando no identificado en su residencia, es el hecho de sangre más reciente registrado en el continente relacionado con un presidente en el poder de lo que va del siglo XXI. Ese país desde el fin de la dictadura de los Duvalier en 1986 ha vivido una serie de situaciones negativas marcadas por la violencia, convulsión política, corrupción, desastres naturales, crisis sociales o la ausencia de un estado de derecho, que con el tiempo le han ubicado como el país más infortunado del continente, registrando los más altos índices de pobreza, malnutrición infantil o violencia por parte de pandillas armadas en las zonas más vulnerables.

Haití posee una historia marcada por el autoritarismo y caudillismo, ese país registra 20 gobiernos en los últimos 35 años acentuados por la inestabilidad política que, mezclados con la corrupción, una severa crisis económica y un estado fallido han exacerbado las desigualdades sociales, el crimen, caos, miseria y actos de violencia inescrupulosa.  

Santiago Pérez Samaniego

Twitter: @santiagojperezs