Yo he sido un seguidor de La Posta en varias ocasiones, sobre todo cuando fueron disruptivos, cuando presentaron la información de una manera diferente y jugaron con la cultura pop para hacer más atractiva su manera de comunicar, consciente eso sí, de que la comunicación no es objetiva, puesto que tiene intereses, económicos, políticos o incluso culturales.
Pero lo que hicieron ayer de Iza, es escupir su camino, a la legitimación a la que apelaban y a hacer lo que tanto criticaron. ¿Por qué? cuantas veces les vimos venderse como los cuestionadores del poder, de criticar las sabatinas, el morbo, el golpe, la persecución política, la ofensa por parte del gobierno de la revolución ciudadana, por ejemplo, pero ahora terminan haciendo lo mismo. Están en un canal incautado, que tanto criticaron, son parte de la comunicación tradicional, que tanto desearon romper, pero no solo eso, hicieron lo que criticaron, abusar del poder, para tratar de imponer una idea grosera, estigmatizada, vulgar, y sesgada de un activista político que no coincide con su ideología. Yo tampoco coincido, pero cuando no tienes argumentos es mejor callar y aprender que únicamente arremeter y ser vulgar.
Creo que es de humanos equivocarse, pero es de más humanos, pedir disculpas, asumir errores y enmendar. Al menos esa esperanza me la guardo aún de la gente. Y si aún quieren defender esa legitimidad, esa trayectoria que supongo quisieron alguna vez hacer, es el momento, de por ejemplo hacer algo que tanto apelaron de sus opositores, redimirse y aceptar la equivocación de frente, no con atajos y asumir las consecuencias.
Hacer lo que hicieron, solo ratifica, la necesidad de lo que tanto criticaron, la ley de comunicación del gobierno del ex presidente Correa, simplemente porque libertad no es poder decir cualquier cosa sin asumir responsabilidades.
Y es cierto también, que decirles de todo, no hace superior a alguien por sobre lo que se hizo, ni maldecirlos mucho mejores. Tan solo nos ubica como parte de una sociedad que vive del morbo, el espectáculo y el miedo.
Me quedo con una posta que quiso ser disruptiva, pero no vulgar. Que quiso indagar, pero no golpear. Que quiso ser diferente, pero no un programa pagado al mejor postor.
Pablo Ruiz Aguirre
pabloruizaguirre@gmail.com