Ni desafío ni obligación

Previo a la realización de la tercera fecha de las eliminatorias sudamericanas, rumbo a Qatar 2022, el entrenador de la tricolor Gustavo Alfaro, dijo que contra Brasil era un desafío y contra Perú una obligación: para entendernos mejor, ante los cariocas se iba a buscar un buen resultado (desafío), aunque la derrota era normal, pero ante los sureños, la obligación era ganar porque se jugaba en Quito.

Y en Brasil, no pasó más allá de intentona, porque, aunque el equipo tricolor demostró una buena actitud, igual recibió dos goles y adiós desafío. El martes 8 de junio, en el estadio Rodrigo Paz, ante Perú, los ecuatorianos, quizá con aire triunfalista, luego de las buenas perfomances en los partidos anteriores, esperábamos un cómodo triunfo. Pero los del Rímac, con Careca al frente, nos ganaron con mucha facilidad por 2 a 1, desnudando una serie de flaquezas que se deben corregir al paso, porque el camino está aún largo. En pocas palabras resumo la actuación de la tricolor con las palabras finales de un comentarista al cerrar la transmisión: “Esta noche, Ecuador fue una lágrima”.

Pero, quién nos hizo creer que ganarle a Perú era fácil?  Simplemente recordemos que el último triunfo de Ecuador en una eliminatoria mundialista data del 15 de noviembre de 2012, camino a Brasil 2014. En esa ocasión, en Quito, la tricolor se impuso por 2 a 0. En el partido de revancha celebrado en Lima el 7 de junio de 2013, Perú se impuso por 1 a 0. En las eliminatorias para Rusia 2018, Perú nos ganó los dos partidos por 2 a 1: en Quito el 6 de septiembre de 2016 y en Lima el 5 de septiembre de 2017. Y ahora, en Quito, nos repitió la dosis de 2 a 1, causando una enorme decepción.

Hace cuatro años, camino a Rusia, Ecuador, invicto, brilló en los cinco primeros partidos sumando 13 puntos…luego vino la debacle pues, en los 13 restantes, apenas sumó 7 puntos y quedamos fuera con solo 20 puntosF. Ahora está sucediendo algo parecido, esperamos que se cambie la imagen del equipo y retorne la fe para lograr grandes ejecutorias que nos lleven a Qatar.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com