La cultura ha sido uno de los elementos más relevantes en la consolidación de nuestra identidad de Lojanidad, y para los lojanos, ha marcado un rasgo característico de nuestra pertenencia al último rincón del mundo. La cultura no solo se limita a las expresiones tradicionales como la poesía, el arte, el baile, entre otras; también forma parte de esa identidad cultural, la gastronomía, la dialectología, la vestimenta y las practicas sociales que hacen de nuestra tierra un lugar paradisiaco, único e irrepetible.
La Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión Núcleo de Loja, ha sido en estos 77 años de vida institucional, el motor que ha generado todo ese bagaje de expresiones culturales que hemos heredado y que legamos con igual o mayor responsabilidad a las nuevas generaciones. Para los lojanos, la Casa de la Cultura se ha constituido en la memoria del pueblo; en la conciencia colectiva que nos ha permitido consolidarnos -mediante Ley- como la capital cultural del Ecuador.
Desde nuestra Casa se ha orientado el modo de pensar y de vivir de los lojanos. Su intelectualidad -más allá que suene vanidoso- es el eje transversal sobre el que se han edificado las grandes transformaciones culturales del país. Dice Allan Wats: […] “Rara vez nos damos cuenta de que nuestros pensamientos y emociones más privados no son en realidad los nuestros, porque pensamos en términos de lenguajes e imágenes que no hemos inventado, sino que fueron dados a nosotros por nuestra sociedad.” […] Y la sociedad lojana ha logrado esta identidad gracias al trabajo constante y apasionado de quienes han sostenido con denuedo y sin amilanarse, el desarrollo cultural del Núcleo lojano, el cual brilla con luz propia pese al abandono y desidia de los poderes centrales.
Nuestra cultura se ha ido transmitiendo de una generación a otra a lo largo del tiempo y es una de las cosas que se ha valorado en todos los lugares. Una de las cosas más importantes que todo lojano debe preservar… es su propia cultura. Es a través de su cultura que realmente puede estar orgullosos del lugar donde viven.
La Casa de la Cultura es la suma de todas las formas de arte, de amor y de pensamiento, que, en el curso de estos 77 años, han permitido al lojano ser menos esclavizado, más libre en su pensar y en su hablar; y, además, ser un referente intelectual del país. Felicidades a quienes forman parte de esta institución del saber y la cultura; que siempre exista: …buen viento …y buena mar.
Lenin Paladines Salvador
leninbpaladines@hotmail.com