¿Y las mujeres cuándo?

En el gobierno de Lasso, el ministerio de Derechos Humanos, tras el caso Bernal pasó a ser el Ministerio de la Mujer y de Derechos Humanos, sin duda fue una estrategia que nos haría pensar en que el mismo realizaría programas y proyectos de acorde al cuidado más exhaustivos, ante esto se han ido desarrollado sus actividades, con normalidad.

Sin embargo, el tema presupuestario es la base fundamental para la reparación de la víctimas; con ello se consigue pagar honorarios a quienes prestan sus servicios en los centros de atención, y en las casas de acogida de víctimas de violencia de género, sirven para garantizar el correcto desenvolvimiento de las mismas, en temas alimentarios, de higiene, etc.

No podemos ni siquiera imaginar que estos centros no funcionen adecuadamente, son espacios seguros que salvan vidas de las sobrevivientes de los procesos de violencia basada en género, es por ello que 27 de marzo del año en curso, se realizó el plantón para salvaguardar la integridad de los colaboradores y de los espacios.

Las cifras de violencia de género son inconmensurables y es necesario que el gobierno ponga énfasis en la política pública, pero no solo es legislar y hablar a favor de las mismas, es entender la importancia del acompañamiento para curar, sanar y repasar procesos. Si no tomamos con la claridad del caso, seremos parte del problema que sigue fortaleciendo la idea de que la justicia está del lado de victimario y no de la víctima.

Verónica Capelo N.

verogcapeln@gmail.com

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