Vivir

¿En realidad vivimos? o ¿solo estamos pasando el tiempo?

Como dijo Jorge Martínez de la banda española Ilegales: “Que la muerte, me perdone por mi ausencia, cuando venga por mí a buscarme con su guadaña, quedará muy poco que se puede llevar, voy a estar hecho cenizas, tal vez ya ni valga la pena. “

Y aunque parezca un ejercicio de autodestrucción, debería entenderse como una invitación a vivir. A veces, por miedo, no conseguimos nuestras metas. Y no, no se trata de ser irresponsables y acortar nuestros días, más bien de vivir intensamente, para que cuando nos toque partir, sea el viaje el que haya valido la pena.

La tormenta también es parte del paisaje, hay malos tiempos, que pueden ser un aprendizaje, pero hay rutinas que pueden acortar el viaje. La vida no puede ser ir de la casa al trabajo (en el mejor de los casos, si se tiene) y el fin de semana ir a un centro comercial.  Hay que incluirle mejores momentos, no podemos desatender a nuestros padres (quienes tenemos la suerte de aún tenerlos), no podemos descuidar a nuestros hijos (quienes ya los tienen), no podemos descuidar a nuestros hermanos y amigos (quienes los tenemos), no podemos descuidarnos nosotros mismos (quienes nos reconocemos) y no podemos descuidar a nuestro mundo (quienes queremos cambiarlo). Que la vida, sea larga, esté llena de buenos momentos y que el miedo, sea solo una piedra que cruzamos en el camino, no la que nos guardamos en el bolsillo.

Santiago Ochoa Moreno

santiago_ochoa_2008@hotmail.com

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