Una familia lojana se queda en la calle, tras el desbordamiento del río Tarqui

Al momento, los perjudicados se encuentran evacuados. Solicitan la ayuda de la comunidad.

El percance natural se produjo repentinamente, el sábado anterior.
El percance natural se produjo repentinamente, el sábado anterior.

Una familia lojana se quedó en la calle, tras el desbordamiento del río Tarqui, el fin de semana, el cual afectó mayormente a los habitantes del barrio Zhucay Bajo, de la parroquia Tarqui, cantón Cuenca, provincia del Azuay. Ahora, solicita la ayuda de la ciudadanía, ante la tragedia vivida.

Se traslada al Azuay

Los hoy damnificados salieron de la parroquia Manú, cantón Saraguro, en la provincia de Loja, hace aproximadamente 13 años. Lo hicieron para radicarse en el Azuay. Allá, unos fueron a vivir en la cabecera parroquial, Tarqui, y otros en Zhucay Bajo. A los primeros no les pasó nada, pero sí a los segundos, que residen cerca del afluente.

Flora Torres, de estado civil viuda, quien tiene a su cargo a su padre, de 98 años, y sus hijos casados son los perjudicados. Sus viviendas, en total tres, quedaron bajo el agua.

Maricela Torres Torres, sobrina de Flora, cuenta que el percance se suscitó repentinamente el sábado pasado, afectando a sus familiares y a otros moradores del barrio azuayo. Todos han sido evacuados hacia albergues, a residencias de familiares y amigos.

Si bien las entidades oficiales se han hecho presentes con ayudas, estas son insuficientes frente a la gran cantidad de damnificados, aparte de Flora Torres, sus hijos y sus nietos. Los entendidos señalan que en alrededor de un mes es posible que puedan regresar a las viviendas, aunque para recuperar algo que pudo dejar la furia del agua.

Criaba cobayos

En el caso particular de Flora, se dedicaba a la crianza y venta de cobayos, cuyos recursos económicos le servían para sufragar los gastos de la casa, pero nada quedó porque el río se llevó todo. Aproximadamente, 200 cuyes fueron arrastrados por la corriente.

Asimismo, el agua arrasó con los huertos que poseía, donde cultivaba verduras, hortalizas, entre otras plantas, que las expendía en las ferias libres del sector. Hoy, nada de eso existe.

Maricela Torres, quien es periodista y reside en Loja, a nombre de la familia perjudicada por la naturaleza, acude a la solidaridad de la comunicad para solicitar donativos, como ropa usada en buen estado, de preferencia para niñas de entre cinco y siete años, adolescentes de 15 años y para señoras, así como alimentos no perecibles mascarillas, alcohol, entre otros.

PARA SABER

Los aportes pueden entregarlos en el domicilio de Maricela Torres Torres, ubicado en la calle Colón entre Ramón Pinto y Lauro Guerrero, o comunicarse al 0985969080.

Abrir chat