Él nos recibe con afecto, con su porte de caballero, la mirada profunda y un apretón de manos cargado de sentido afecto. Enseguida llegan el abrazo y las palabras generosas…
Él nos recibe con afecto, con su porte de caballero, la mirada profunda y un apretón de manos cargado de sentido afecto. Enseguida llegan el abrazo y las palabras generosas…