La respuesta, para mi desconcierto, es incómodamente cierta: El Niño y la campaña política son, en esencia, parientes cercanos. No de sangre, sino de comportamiento. Ambos se anuncian con anticipación,…
La respuesta, para mi desconcierto, es incómodamente cierta: El Niño y la campaña política son, en esencia, parientes cercanos. No de sangre, sino de comportamiento. Ambos se anuncian con anticipación,…