Sin formación en valores no hay conocimiento que sobreviva

Según el diccionario de la lengua española, “el conocimiento es la información y habilidades que los seres humanos adquieren a través de sus capacidades mentales”.

Descubrir técnicas y medicinas que salvan vidas; encontrar nuevos métodos de energía sustentable; producir alimentos a gran escala para alimentar a la mayor parte de la humanidad, son quizá, entre otros, las ventajas que obtiene el ser humano de la cognición.

No obstante, la epistemología no sirve de nada si la utiliza para humillar, odiar y complacerse haciendo daño y destruyendo a sus semejantes.

El conocimiento es imperioso, pero la formación en valores es el complemento para poder perfeccionar el conocimiento.

Sabemos que la ciencia es el motor permanente del cambio social. No obstante, los científicos no solo deberían utilizar el conocimiento para el bienestar material y nuestra autodestrucción, sino encontrar una senda que nos provea de paz y tranquilidad espiritual a todos los seres humanos, brindadnos las herramientas para la vida. 

La justicia, la sinceridad, la honestidad, la responsabilidad, el perdón, la humildad y el respeto son entre otras las principales virtudes que se tienen que ensañar a nuestra juventud, pero el cultivo del amor y la bondad hacia nuestros semejantes es la esencia de las relaciones humanas, de la vida de la comunidad y del trabajo en equipo.

Es cierto esto no se cumple, pero esta esquirla que hoy rodea el conocimiento hay que extirparla y seguir soñando para que toda investigación se la realice con respeto por las personas, la beneficencia, la no maleficencia, la justicia, la paz y el amor.

Jaime A. Guzmán R.

jaimeantonio07@hotmail.es

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