Sin fanesca

Se ha iniciado la Semana Santa, un periodo de reconciliación espiritual para el mundo católico, que en este año por motivo de la pandemia se han restringido algunas actividades y procesiones tradicionales. Restricciones y recomendaciones que también las hace el COE cantonal para atenuar el acelerado contagio. Loja ya ocupa el sexto lugar en la estadística nacional.

Por estos y otros motivos nos quedaremos sin fanesca, aquel plato especial que por su armonía entre el fervor religioso y la estimulación del paladar se ha hecho tradicional, particularmente en la sierra ecuatoriana. En Loja nuestras abuelitas lo llamaban “olla podrida” o “madre olla”, con cierta diferencia en los ingredientes y su preparación.

Ha sido frecuente que en esta temporada el precio de los ingredientes suba, pero hoy la situación es más atrevida con el precio de los granos, incluido el choclo que siendo más tuza que grano lo venden a 50 centavos cada uno. La papa que en Ambato los productores venden a 5 dólares las 100 libras, en los mercados municipales 3 libras por un dólar. ¿Por qué? Según los mayoristas, los Judas del negocio, dicen que por las lluvias, la distancia, el alza de combustibles, la pandemia y otros justificativos para “lavarse las manos” como Pilatos.

Por eso. Por el pecado de los mayoristas y minoristas que imponen el precio de los ingredientes para el sabroso plato de Semana Santa, incluidos en el pecado quienes no controlan el abuso en los mercados. Porque no producimos lo necesario y todo nos viene de otras provincias. Por las restricciones, recomendaciones y exhortos del COE cantonal. Y por justificar el bien ganado prestigio de ser Loja la ciudad más cara del País, este año nos quedaremos sin fanesca o al menos habrá baja demanda.

Adolfo Coronel Illescas

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