Secuelas de un invierno diferente

La estación invernal que, en nuestro país, habitualmente, corresponde a los meses de enero, febrero y marzo, con un alargue al mes de abril, en este año no fue normal, fue diferente y dejó graves secuelas, de manera especial en nuestra ciudad y provincia.

Los días 13, 14 y 17 de marzo, llovió tanto que el río Malacatos, alimentado por las aguas que vienen del sur, a la altura del Puente Bolívar, se salió de su cauce, tomó la calle Machala e inundó los mercados Mayorista y Gran Colombia y arremetió contra varias viviendas en la Ciudadela del Maestro. Se escucharon voces de las autoridades competentes de que se construirían muros de contención para evitar el desborde del río. Hasta el momento nada se ha hecho.

Los daños en las vías a las parroquias Malacatos y Vilcabamba, asimismo, fueron devastadores restringiendo el tránsito por algunos días hasta repararlos. Algo se hizo, pero aún las secuelas están a la vista; por el sector del Capulí, en una parte, está habilitada solo media vía; en Cajanuma, en donde existe una falla geológica, se fue la capa asfáltica y el tránsito se ha vuelto pesado y riesgoso y no hay reparación. Antes de llegar a Rumishitana, asimismo, media vía cedió a la intensidad de las lluvias, no se ha reparado y el peligro es latente por el intenso tránsito hacia las parroquias surorientales.

En la Panamericana Norte, de igual manera, varios sectores que corresponden a nuestra provincia presentan graves fisuras en la vía. Igual por la carretera que conduce a la Costa. Hasta llegar al río Pindo que limita Loja con El Oro, hay cerca de un centenar de derrumbes que han sido evacuados a medias, lo que no permite que haya un tránsito seguro y fluido.

Es obvio que nadie puede contra las fuerzas de la naturaleza, sin embargo, los organismos que tienen sus competencias: Municipio, Prefectura o Ministerio de Obras Públicas, deben cumplir con su responsabilidad y contrarrestar a la naturaleza con el trabajo que les compete, antes de que nos venga el próximo invierno.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com