Salud y armonía social

El ser humano, desde tiempos inmemoriales, por necesidad de supervivencia, ha sabido generar una serie de actividades que, con el andar de los siglos, se han convertido en profesiones, todas ellas trascendentes y que, en la actualidad, son de notoria importancia para quienes se inclinan por ellas, ya por vocación, por servicio colectivo y la obtención de réditos económicos.

 El calendario de febrero ha marcado dos fechas de importante celebración en nuestro país: el 20 de febrero, Día del Abogado y el 21, el Día el Médico, profesiones que, desde que la historia tuvo uso de razón han sido de gran connotación en las actividades cuotidianas del de humano.

En la antigüedad, sobre todo en Roma, el Derecho se cultivaba con gran esmero porque se requería de abogados probos para que encaucen la conducta social de los ciudadanos. Los padres, anhelaban que sus hijos estudien leyes para que sean políticos y con ello aseguren su futuro. Horacio desestimó el afán paterno y se fue por las letras, apoyado por el filántropo Mecenas. Ovidio, el poeta del “Arte de Amar”, dio gusto a su padre, se hizo abogado, dejó la profesión y se enmarcó en su profesión: la literatura.

Todos los pueblos se forjan y manejan apoyados por sus cuerpos legales, para que haya armonía en las acciones de las personas; obvio, como en todas las profesiones, hay abogados para el aplauso y otros para la vergüenza. En nuestro país, se celebra el 20 de febrero el Día del Abogado, para honrar a uno de los connotados jurisconsultos ecuatorianos, el Dr. Luis Felipe Borja.

Igual, desde tiempos inmemoriales de la historia, la medicina ha sido una razón de supervivencia; la propia naturaleza, se ha encargado de ofrecernos la medicina ancestral, a través de las plantas para sanar las enfermedades. Se recuerda a Hipócrates, padre de la medicina, quien separó la magia y superstición del arte de curar basado en la ciencia.

En nuestro país, se honra a Eugenio Espejo (Quito 1747-1795), por ser el primer médico de la Colonia y se recuerda su natalicio, 21 de febrero, como Día del Médico. La salud, en este momento, está en terapia intensiva, no por culpa de los médicos sino por negligencia estatal. 

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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