Sacerdote lojano no cree que los hechos de violencia terminen repentinamente

El párroco de San Isidro Labrador, Geovanny Campoverde, habla de una adecuada formación en el seno familiar, así como a no descuidar a sus integrantes.

El religioso espera que la comunidad tome conciencia de lo que hace: acabar con la vida de los demás.
El religioso espera que la comunidad tome conciencia de lo que hace: acabar con la vida de los demás.

Los hechos de violencia que alteraron la paz en Esmeraldas y Guayas, suscitados la noche del 31 de octubre y la madrugada del 1 de noviembre de 2022, a criterio del sacerdote Luis Geovanny Campoverde Cabrera, guía espiritual de la parroquia eclesiástica San Isidro Labrador, de la ciudad de Loja, se deben, principalmente, a dos factores: uno de tipo natural, y, otro, ético.

El pecado y hechos de violencia

El religioso explica que en lo natural altera la tranquilidad, por ejemplo, un derrumbe, la muerte, entre otros, que pueden sobrevenir, mientras que en lo ético quita la paz la moral mal llevada, donde el pecado se expresa por medio de hechos de violencia que desembocan en el fallecimiento de muchas personas.

Frente al pecado que, a decir del religioso, está presente desde siempre y que ha llevado al hombre a estar lejos de Dios y de la comunidad, la Iglesia plantea como salida la “salvación de Cristo Jesús”.

Respecto a las acciones de terror, perpetradas a inicios de semana, exhorta a las familias a educar debidamente a los hijos al interior de los hogares, así como a no descuidar a sus integrantes que, según revela, han sido abandonados a su suerte.

‘El pecado abunda en el corazón’

 “Muchas personas también se han apartado del amor a Dios y, entonces, el pecado abunda en el corazón, de donde salen las expresiones: malas palabras, habladurías, malas acciones, el crimen organizado y desorganizado también, la peleas, las riñas, es decir, todo nace desde el fondo del corazón”, precisa.

Aconseja a los padres de familia ir formando a los niños, desde sus primeros años de vida, en el amor a Dios, en el respeto al prójimo, en los grandes valores que tienen las personas, sobre todo, en el valor del amor que es una ley universal que no admite excepciones porque “a nadie se le manda a odiar”.

Enfatiza que, si en las familias se transmite los valores, luego en la escuela, el colegio y la universidad, entonces, “tendremos una juventud y personas en general educadas en ese sentido y, por tanto, ya no habrá esos desastres a nivel comunitario”.

El padre solicita a las nuevas autoridades, a elegirse en las urnas el próximo domingo 5 de febrero de 2023, gobernar sobre la base del amor, tal como lo dice el Evangelio, porque lleva, en primer lugar, a respetar y luego a administrar “con los principios de la justicia, dando a cada quien lo que le corresponde”.

‘Volver los ojos a Dios’

El religioso considera que la ola de violencia difícilmente terminará en el país y que, ante ello, es necesario plantearse en volver los ojos a Dios. No cree que estos hechos de terror terminen repentinamente porque se asemejan a una ola, es decir, detrás de cada una viene otra y así sucesivamente.

PARA SABER

Los hechos de violencia suscitados en Esmeraldas y Guayas, en la noche del 31 de octubre y la madrugada del 1 de noviembre de 2022, dejaron varios muertos y heridos.

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