Bienvenidos al funeral del sentido común. Cuando nos referimos al sentido común entre los seres humanos, hablamos sobre el conocimiento básico, evidente que todos compartimos, y que a la hora de la verdad nos es difícil comprender; a continuación, una reseña en su memoria.
“Con mucha tristeza nos participan, que el “Sentido Común” ha decidido irse; como buen amigo de seguro algunos lo extrañaremos, porque estuvo entre nosotros por mucho tiempo, no sabemos mucho sobre él, porque sus datos se perdieron entre los laberintos de nuestras vidas y la burocracia, sin lugar a dudas lo recordaremos por sus valiosas lecciones de ética como principio básico, la integridad, pluralidad, responsabilidad entre otros. Y por su esfuerzo para que ahorremos y gastemos de acuerdo a nuestras necesidades.
El sentido común vivió bajo dos simples consignas: No gastes más de lo que ganas y los adultos están a cargo de los niños. Perdió terreno, cuando los padres se enfrentaron a los profesores por querer disciplinar a sus hijos incontrolables o cuando se confundieron los derechos humanos con no castigar la delincuencia; perdió el deseo de vivir cuando se esfumo la verdad ante el mejor postor y su muerte fue precedida por la de sus padres; la verdad y conciencia, la de su esposa: prudencia, la de su hija: responsabilidad y de su hijo raciocinio; le sobreviven tres hermanos: “solo conozco mis derechos”, “los demás tienen la culpa” y “soy una víctima de la sociedad”.
Si logramos recordar al sentido común y sus beneficios, ayudemos a que otros también lo recuerden, o quedemos claros a qué lado pertenecemos; los que aman y construyen o los que odian y destruyen, tú decides.
Talía Guerrero Aguirre
talia.guerreroa@hotmail.com