Reflexión y comunicación para un buen vivir

Muy por encima de los términos que se utilicen, la comunicación humana requiere de elementos claves para su buena realización. El emisor, pieza inicial del proceso comunicativo, deberá ser consciente que cada palabra salida de él generará una reacción positiva o negativa en el receptor. Por eso, invitamos a cada uno de ustedes a reflexionar sobre las frases que utilizan. La regla es simple: palabras adecuadas, respuestas adecuadas; palabras no pensadas, respuestas inadecuadas. Incluso en las discusiones muy acaloradas se puede llegar a bajar tensiones y construir entendimientos si desde el inicio se aplica la reflexión antes de cada comentario. Los manuales del buen vivir desde su aparición, siglos atrás, ya manifestaban lo beneficioso de practicar reglas de convivencia pacífica, creadas a partir de una buena comunicación.

En el momento actual, para nada sería inadecuado traer esas enseñanzas y ponerlas en juego, el hacerlo ayudaría a construir una sociedad mejor. Si nos damos cuenta gran parte de nuestra realidad vive momentos de alteración, violencia e ira, debido a la falta de una comunicación pensada en el efecto que nuestras palabras pueden ocasionar al otro, también conocida como violencia discursiva.

Como se puede cambiar, primero dedicando el tiempo para conocernos a nosotros mismos, una vez que sepamos quiénes somos, será más fácil entender a los demás. Conócete y conocerás.

Hernán Yaguana Romero

hayaguana@utpl.edu.ec

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