Según la Real Academia Española (RAE) tapa es una pieza que cierra por la parte superior cajas o recipientes. Sin embargo, por analogía se puede encontrar varias acepciones: tapa, es un rico bocado de la cocina española; tapa, objeto liviano para tapar ollas; tapa-boca, para evitar el Covid y los gases lacrimógenos cuando no hay quién pare el paro; tapa tapa, para decir que se cubra del frío de Loja y no le haga achachay, entre otras.
Pero no nos referimos a esas tapas, sino a las que cierran los pozos de revisión de acometidas eléctricas instaladas en las regeneradas calles de la ciudad, y que algunas con el tráfico suenan como tapas de olla hirviendo.
Para evitar el papeleo y cuidándonos de tropezar con algún delincuente o un PPL de la cárcel, que ahora disparan y matan, recurrimos a las instancias posibles para conocer quién tapa las tapas. Ajustándonos a la lógica iniciamos en la EERSSA, pero salimos como entramos. En la Empresa Eléctrica dijeron que le corresponde al Proyecto de Regeneración Urbana y al Municipio. Claro, por eso nos están cobrando a los 5400 “regenerados” los 56 millones 500 mil dólares que cuesta dicho proyecto y que según la alcaldesa Patricia Picoita ¡No lo recibirá! Mientras no esté a entera satisfacción. Pero ya lo estamos pagando con creces e intereses.
Ventajosamente encontramos respuesta a nuestra pesquisa. Un funcionario y técnico de Regeneración Urbana escuchó nuestra preocupación para que las tapas de los pozos de revisión eléctrica no se destruyan con el traqueteo de los vehículos que pasan por encima. Agradeció el gesto y dispuso la revisión inmediata.
Estas averiguaciones viene bien hacerlas y no seguir cegatones frente a realidades que incomodan al vecindario, que paga por los servicios públicos. Y después no digan que la prensa se calló. Hoy ya sabemos la institución que tapa las tapas.
Adolfo Coronel Illescas