Puente Bailey: ya hay conectividad normal entre Loja y Zamora Chinchipe  

El paso es para automotores pesados y livianos, mientras se ejecuta el viaducto definitivo. Se recomienda, para evitar el intenso polvo, colocar una capa de asfalto.  

Al mediodía del último sábado se habilitó el paso hacia las parroquias surorientales, cantones amazónicos y parte norte peruana y viceversa.
Al mediodía del último sábado se habilitó el paso hacia las parroquias surorientales, cantones amazónicos y parte norte peruana y viceversa.

El puente Bailey de la parroquia Malacatos, del cantón y provincia de Loja, a partir del mediodía del último sábado, 8 de agosto de 2026, fue habilitado al paso de automotores pesados y livianos, mientras se ejecuta el viaducto definitivo, tras 10 años de espera de sus habitantes. El Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT), a través de un contratista, está a cargo de la obra.

Dos días antes

Los trabajos de instalación del puente provisional iniciaron el pasado 3 de agosto de 2026, previendo su culminación el 10 de agosto, sin embargo, el contratista concluyó dos días antes, abriendo la circulación hacia el resto de parroquias surorientales, a los cantones amazónicos Palanda y Chinchipe y a la parte norte del Perú.

Vale recordar que el crudo invierno de 2016 originó el colapso total del viaducto y como solución provisional se colocó allí un Bailey que ha venido sirviendo durante estos años, lo cual permitió la conectividad, aunque con las incomodidades del caso para los conductores.

Jaime José Vásquez, profesional de la ingeniería, ve con optimismo el funcionamiento del viaducto temporal, en razón que era fundamental para la libre conectividad, asimismo, sugiere a las autoridades del MIT esparcir agua en el lugar para contrarrestar los efectos negativos de la considerable polvareda originada por el constante tráfico vehicular.

Habitantes

El polvo, según revela, afecta a los moradores de Taxiche, La Recta, así como a aquellos que, no teniendo vehículo, usan el ‘Bailey’ para cruzar, lo cual origina inconvenientes, en especial a la salud, por tanto, dice, es necesario proteger la salud de la comunidad.

Recomienda regar agua de manera constante, aunque considera que aquello no será suficiente porque los soles intensos de Malacatos impedirán una hidratación adecuada del suelo. En este contexto, plantea colocar una capa sencilla de asfalto, conocida técnicamente como imprimación.

‘Salvar vidas’

Jaime José Vásquez expresa que esta capa de asfalto evitará la polvareda, “salvando vidas y enfermedades de los ciudadanos que residen entre Malacatos, Taxiche y Landangui”.      

  • PARA SABER

El contratista tiene un plazo de 180 días para construir la nueva obra, cuyo precio es de, aproximadamente, 627 mil dólares.

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