‘Nunca he tenido las intenciones de dejar el sacerdocio ni por faldas ni por dinero ni por nada’

El padre Manuel Ponte resta importancia a comentarios. Dice que la última palabra la tiene el Obispo de la Diócesis.

El religioso, quien vende boletos para una rifa, dice que aún no se ha escuchado que un Obispo suspenda a un sacerdote por dedicarse a las obras de caridad.
El religioso, quien vende boletos para una rifa, dice que aún no se ha escuchado que un Obispo suspenda a un sacerdote por dedicarse a las obras de caridad.

El sacerdote Manuel Ponte manifiesta que, en estos últimos meses, viene escuchando de parte de ciertos sectores que ha dejado de ser religioso. Califica a aquello de falso y que únicamente cambió su hábito clerical por una típica alforja, donde recoge los donativos para los desamparados.

Protege a 63 personas

El padre, quien ha recorrido diversas provincias del país, es al momento director de la Fundación Juan Pablo II, de Catamayo, en la provincia de Loja, donde atienda a 63 personas que han sido olvidadas por la sociedad. Les ofrece techo, alimento, medicina y hasta un cementerio.

En la actualidad, lleva a cabo una campaña de venta de boletos para una rifa, a cumplirse el próximo 6 de enero de 2024. El premio es un camión cero kilómetros. El punto está ubicado en la plaza central, frente a la Gobernación y todo lo recaudado lo destinará para sus protegidos.

Es en este vaivén de la promoción de la rifa y la venta de los boletos que llega a sus oídos los comentarios sobre su papel de sacerdote, es más, le han dicho personalmente en mercados, plazas y calles.

‘Hago lo que Jesús predicó’

“Tal vez la gente confunde que ya no soy padre porque no estoy en una parroquia eclesiástica, pero, estoy haciendo lo que Jesús predicó, a través de la Fundación, dedicado a realizar obras de caridad, espirituales y corporales”, expresa.

Aclara que la disposición del Obispo de la Diócesis es que celebre eucaristías únicamente en la Fundación, de la cual es director, y no en las parroquias, pero “nunca ha dicho que he sido suspendido, que ya no soy sacerdote”.

Enfatiza sentirse a gusto realizando obra en bien de la Iglesia, del abandonado y para “gloria de Dios. Fui ordenado el 29 de mayo de 2005 por el entonces Obispo, Monseñor Hugolino Cerasuolo Stacey”, entonces, “nunca he tenido las intenciones de dejar el sacerdocio ni por faldas ni por dinero ni por nada, solo me dedicaré a las obras de misericordia, a construir el reino de los cielos en cualquier lugar donde me encuentre”.

Potestad del Obispo

Al tiempo de señalar que pertenece a la Diócesis de Loja, insiste que continúa siendo padre y que ello es únicamente potestad del Obispo quien puede suspenderlo o declararlo no sacerdote.

PARA SABER

El padre Manuel Ponte es oriundo de Trujillo-Perú. Lleva 17 años en el sacerdocio.

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