No te comas el mashmallow todavía

¿Cuántas veces has sido tentado/a por oportunidades que consideras no se deben dejar escapar? Por ejemplo, ni bien recibido el sueldito gastarlo hasta quedarte chiro; o entre elegir un exquisito helado como postre, en lugar de una fruta. Para quien se dedica a las ventas, empeñarse en que el cliente compre su producto/servicio, en vez de ocuparse primero en investigar las necesidades de sus clientes, y así generar una relación de largo plazo.

Joachim de Posada y Ellen Singer, en su obra ‘No te comas el marshmallow todavía’, narran como el simple hecho de postergar la recompensa, cambia tu cosmovisión. Por ejemplo, ¿qué sucedería si ahorraras mensualmente 30% de tus ingresos? Al final del año tendrías el ingreso de un mes, multiplicado por 300% aproximadamente. Seguro pasa por tu cabeza, pero me faltará dinero para mis gastos. Al respecto, te sugiero hagas una lista de consumos de los que podrías prescindir. Por ejemplo, disminuye el consumo de golosinas; cancela tu plan de televisión de cable que poco ves, por un buen libro todos los meses. Entonces vas a aprender a vivir más, con menos.

No es tacañería, es postergar la recompensa. Si lograste ahorrar un porcentaje de tus ingresos el mes anterior, el mes siguiente, prémiate (degustando una exquisita comida, comprándote ropa, etc.), usando una parte del fondo, que crecerá conforme lo hagan: tu disciplina, esfuerzo y acciones.

En el canal de Telegram, Mentoría Estratégica https://t.me/MentoriaEstrategica encontrarás el plan del marshmallow en cinco pasos.

Marlon Tandazo Palacio

@MarlonTandazoP

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