Monólogo de los candidatos a la Asamblea

En la lid electoral hay de todo, presentaciones cumbres con propuestas sacadas del baúl de la fantasía y payaseadas. Entre las propuestas están: la de realizar obras en todo el marco de la provincia y porque no a nivel nacional, que van a enrumbar las administraciones de los municipios, que serán los guardianes de la administración y ejecución del presupuesto general del estado, que buscarán y gestionarán recursos internacionales. Es decir, harán todo lo que está fuera de sus competencias ¡y eso venden con mucha euforia! Lo señalado es el denominador común entre los candidatos a la Asamblea, la gran mayoría presentes únicamente para cumplir con lo mandatorio por el Código de la Democracia.

Además en este circo político, lo que reluce y está de moda es el uso de la inmisericorde plataforma digital, donde los proponentes, se presentan con un monólogo multifacético como profetas, salvadores de un todo, bailarines, deportistas, cocineros, cuenta chistes, faranduleros  y otras improvisaciones bizarras, es una competencia de quien hace mayor rating de ridiculeces  buscando la atención por pocos segundos de un público exigente de morbo que tras del mismo demanda diversión, alegría, ocio, nada relacionado con lo coyuntural político y menos aún del tratamiento del futuro de nuestro país, esto último son pasajes que en muchos lustros atrás eran la esencia de uso múltiple de los candidatos y de la persistente y continua exigencia de los ecuatorianos en la discusión común.

Mas, en la actualidad el público ecuatoriano en general unos más otros menos se encuentran hacinados a demandar zapatos de colores, viudas, figuras de cartón, mal hablados y atropellados, cuenteros, luchadores de la patria, ufólogos, cuasi-científicos.

Hoy en día una elección difícil si el calificar para votar por uno u otro candidato depende de quien realiza mejor su acto ridículo, disonante y nada convencional. ¡Vamos que si se puede! a este ritmo una nueva camada en la Asamblea que harán lo imposible para abanderarse de ser los mejores bufones y con ello los cimientos cada vez más estructurados de una sociedad en ruinas.

Paúl Cueva Luzuriaga

paulscueva@hotmail.com

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