Monigotes, tradición y creatividad para despedir el 2024

Con la llegada del 31 de diciembre, comerciantes y artesanos ofrecen una variedad de figuras a quienes buscan celebrar el fin de año con esta tradicional costumbre.

Los precios de los monigotes varían según el tamaño y la complejidad, desde 8 hasta 40 dólares.
Los precios de los monigotes varían según el tamaño y la complejidad, desde 8 hasta 40 dólares.

A pocos días de culminar el año 2024, los comerciantes y artesanos lojanos ya preparan los monigotes y caretas que caracterizan esta tradicional celebración. En diversos puntos de la ciudad, coloridos personajes elaborados con papel, cartón y pintura comienzan a tomar protagonismo, atrayendo a compradores que buscan la figura ideal para despedir el año.

La quema del monigote en la noche del 31 de diciembre es un acto cargado de esperanza y emotividad, que las personas viven en familia y con amigos, e invita a recibir el nuevo año con energías renovadas.

Empieza la demanda

Hugo Marcelo Banda Quezada, junto con su familia, lleva 26 años dedicándose a la elaboración de monigotes. Comenta que comenzaron a trabajar hace tres meses para cumplir con la demanda.

Detalla que, una vez culminadas las festividades navideñas, la ciudadanía empieza a preguntar y comprar. Por ello, desde este jueves 26 de diciembre, abrieron sus puertas al público en su local, ubicado en las calles Macará y Lourdes, frente al estadio “Reina del Cisne”, para que puedan visitar, explorar la diversidad de opciones y adquirir el monigote de su preferencia.

Entre las creaciones más solicitadas, siempre teniendo en cuenta las tendencias del año y lo que tuvo mayor relevancia, están los personajes infantiles, seguidos de figuras de políticos y, en ocasiones, monigotes que representan a miembros de la familia. Estos últimos se hacen bajo pedido especial.

Materiales tradicionales

El proceso de elaboración de un monigote comienza con un molde base, y conforme a la estructura, se realiza con cartón, periódico o cartulina, reforzada con engrudo, un pegamento casero a base de harina y agua. Posteriormente, se pinta y decora con detalles que le dan vida. Para los muñecos tradicionales de trapo, se reutiliza ropa usada.

Cada año, Hugo y su familia elaboran entre 300 y 350 figuras, utilizando alrededor de tres quintales de periódico, cuyo costo promedio es de 80 dólares por quintal. La demanda alcanza su punto máximo los días 30 y 31 de diciembre, cuando, incluso a última hora, llegan a comprar el muñeco para la tradicional quema.

El artesano invita a la ciudadanía a adquirir sus figuras y apoyar este negocio familiar, que con más de dos décadas de historia acerca esta tradición a las familias lojanas.

  • PARA SABER

En este negocio familiar, en una temporada típica logran vender entre 300 y 350 muñecos.

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