Marketing barroco ¿lo sabían?

Sin duda alguna, para estudiar la mejor campaña de marketing político en la historia, no debemos citar a Churchill, Hitler, Obama, Trump o Correa; simplemente al Vaticano. La Santa Sede siempre ha tenido un poder geopolítico increíble a través de sus embajadores en todo el mundo, tal como lo hemos visto con el aporte clave de Juan Pablo II en la caída de la Unión Soviética y la agenda del Papa Francisco con la actual República Popular de China, pero, ¿Qué la hace tan fuerte al catolicismo? La respuesta está en crear una necesidad que lo hace a través del “El sacramento de la Confesión”. El producto de la iglesia es la confesión y si queremos vender aquello, debemos crear la necesidad de confesarse, es decir, recordarle a la gente todos los pecados que comete, pero ¿cómo es que existe el marketing en la religión? Existen factores muy relevantes que coadyuvaron: el arte; persecución y muerte a célebres: Newton, Galilei, Darwin y Wilde; personificación de los santos, por ejemplo, comparen un cuadro del siglo X con uno del siglo XXI. Desde mi lectura son interesantes algunos hitos: 1. Todas las iglesias en un inicio estaban sobre una colina, hoy en día deben estar sobre gradas ¿Por qué? Aquello trasmite superioridad. 2. Solo el Papa tenía la facultad de proclamar, sin embargo, en el cuadro de la coronación de Napoleón Bonaparte como emperador, él mismo se coloca la corona, algo controversial pero que ayudó a la propaganda de la iglesia sin duda.

Andrés Marín Jiménez

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