Luis Miguel Romero, ligero de equipaje, cabalgando en su Rocinante de sueños

‘Su presencia nos ha recordado nuestro anhelo y compromiso por una universidad que forme de manera integral, que privilegie a la persona’.

Mons. Luis Miguel Romero visitó la UTPL, donde se le brindó un homenaje.
Mons. Luis Miguel Romero visitó la UTPL, donde se le brindó un homenaje.

Luis Miguel Romero Fernández, ciudadano del mundo, filósofo, místico, científico… De tiempo en tiempo vemos estos seres a los que llamamos quijotes, locos, profetas, santos… Llevan vidas sencillas y consecuentes, que están autorizadas por el poder de la verdad y el amor. Y que motivados por esa misma verdad y amor anuncian y nos contagian su sueño de construir nuevas tierras y nuevos cielos.

Una visita a Loja

La visita de Luis Miguel ha sido un recargar nuestras lámparas de aceite. Estuvo «de paso» porque lo suyo es ser “caballero andante”, pasar sin instalarse, pasar dejando profunda huella, porque sabe que la vida es un viaje con equipaje ligero, a decir de místicos y ascetas.

Mirar su huella nos permite dilucidar el derrotero de la UTPL, ese camino hecho al andar y ese nuevo destino que él mismo contribuyó a consolidar. Aprendimos a caminar hacia el horizonte de nuestros mejores sueños y aspiraciones, lo que equivale a estar permanentemente comprometidos con lo que anhelamos ser: una universidad que busca la verdad en una auténtica comunión entre la inteligencia y el corazón; una universidad que aspira a un pensamiento riguroso y sabio como una forma de vivir; una universidad soberana con pensamiento cosmopolita, fecunda en el diálogo, que cree y difunde cultura y el saber en su entorno, que se preocupa por los problemas de nuestra Loja y del mundo; una universidad creativa e innovadora en su quehacer cotidiano; una universidad que hace las cosas bien y las hace cada día mejor, en docencia, en investigación, en gestión y servicio a la comunidad.

La entrañable presencia de Luis Miguel Romero nos ha recordado nuestro anhelo y compromiso por una universidad que forme de manera integral, que privilegie a la persona. Y sobre todo nos ha hecho presente ese anhelo y privilegio de sentar al Maestro, a Cristo, en la cátedra universitaria.

La semilla que plantó es hoy una realidad… y él va a seguir caminando y sorprendiéndonos. Nos queda presente su recuerdo que se mantendrá conforme seamos capaces de continuar con su ejemplo y trabajo, con nuestro andar por los caminos que él abrió. Si ponemos juntos el empeño y la decisión fecunda estaremos gestando el milagro impresionante de aquella fuerza renovadora que nos proyecta a lo más grande y mejor hasta consolidar con fe y esperanza la plenitud del horizonte soñado.

En cualquier parte del mundo

A Luis Miguel lo seguiremos teniendo en cualquier parte del mundo a donde vaya a “desfacer entuertos” dispuesto, ¡como siempre!, al abrazo fraterno, a mostrarnos la ruta de las estrellas… con ese su espíritu visionario que marcó indeleble la vida de la UTPL.

Su vocación de viajero incansable es volver a correr la aventura, ligero de equipaje, cabalgando en su Rocinante de sueños. ¡Y no se diga que es loco, porque esa locura es su genialidad! (Autora: Zoila Isabel Loyola Román, ziloyola@utpl.edu.ec)

PARA SABER

Se develó una placa en honor a Mons. Luis Miguel Romero, rector-canciller de la UTPL desde 1997 hasta 2010.

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