Los números no mienten

La encuestadora Perfiles de Opinión, en su último sondeo, encontró que la calificación de la gestión del presidente Guillermo Lasso, con el pasar de los meses se ha ido deteriorando. En julio de 2021, alcanzó el 74% para luego de un mes llegar a los 64,03%. Pero lo curioso se presenta en octubre de 2021, donde la aceptación se desploma, como castillo de naipes, a un 34,01%, es decir, una disminución de 30,02 puntos.

No podemos soslayar que el actual gobierno inició su administración con un importante nivel de adhesión, explicado por esa expectativa que siempre genera una nueva administración, añadido a un exitoso proceso de vacunación contra la Covid-19 que aún se realiza en el país.

Sin embargo, al momento, y dejando a un lado el programa de inmunización de la población, ante la falta de respuestas efectivas de Carondelet para hacer frente a la crisis económica, al deterioro del mercado laboral, al crecimiento exponencial de la violencia en sus diversas expresiones y, recientemente, al escándalo de alcance mundial de los ‘Papeles de Pandora’, han colocado al ‘gobierno del encuentro’ contra las cuerdas, al que –valga decir- se le exige explicaciones en torno a los paraísos fiscales…

Lamentablemente, el presidente Lasso se equivoca abiertamente al tratar de crear distractores en el debate político al denunciar no solamente la existencia –a lo interno- de un ‘triunvirato de la conspiración’ que, según él, estarían interesados en sacudir las bases de nuestra endeble democracia; sino también, pretender –en lo externo- descalificar el trabajo desarrollado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) con aquello de que esto se reduciría a un gran complot internacional contra líderes políticos, liderado por George Soros (¿?).

Lo que el Primer Mandatario debería hacer para recobrar credibilidad es responder documentadamente a lo señalado por el ICIJ y dejar de ver fantasmas donde no los hay…

Giovanni Carrión Cevallos

@giovannicarrion

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