
Los moradores y adjudicatarios de los diversos locales comerciales, contiguos a la Puerta de la Ciudad, al norte de la urbe, se encuentran molestos y, al tiempo, preocupados por la salud. Es que un arbusto del lugar se ha convertido en batería sanitaria, cuya necesidad biológica se realiza a vista y paciencia de todos.
Sin pudor alguno
El hecho se da al iniciar la calle Machala y avenida Gran Colombia. Un comerciante del lugar, que pidió la reserva de su nombre, denunció que, en ese punto, sobre las plantas sembradas por la Municipalidad, taxistas, obreros, vendedores informales, incluso ciudadanos que se bajan de vehículos de alta gama, proceden a orinarse, sin pudor alguno.
Acota que este mal proceder de los desaprensivos lojanos se les ha hecho conocer y hasta se les ha indicado que sus actos han sido captados por cámaras fotográficas, pero que, sin embargo, poca importancia le dan.
La inquietud de los moradores es que el lugar se vuelve un foco de contaminación y que pasar por allí, aparte de los olores nauseabundos, particularmente en los días de sol, representa un potencial peligro para la salud, máxime ahora que continúa presente la pandemia del coronavirus.
Solicitan a las autoridades de Higiene del Municipio que adopten los correctivos del caso, cortando el arbusto o, en su defecto, colocando una cerca en el sitio, eso, según precisa, frenarían a los individuos que bien pueden ocupar las baterías sanitarias del mercado Gran Colombia, ubicadas a pocos metros del lugar.
CLAVE
Las baterías sanitarias se encuentran a escasos metros de donde, al momento, se ha convertido en urinario público.