Los medios comunitarios en la nueva Ley

El “Proyecto de Ley de Libertad de Expresión y Comunicación” enviado por el Gobierno del Presidente Guillermo Lasso a la Asamblea Nacional para su debate y posterior aprobación, no brinda la suficiente importancia a los medios de comunicación comunitarios.

La iniciativa del Ejecutivo que fue enviada a la Asamblea elimina de lleno más de 90 artículos de la Ley de Comunicación, especialmente los relacionados con el trabajo de los medios de comunicación y la práctica periodística. Es decir, se anula una cantidad de regulaciones, principios y determinaciones que mantienen estrecho vínculo con los medios.

Este declive ya fue notorio en el Gobierno del Presidente Moreno cuando se modificó la palabra “del 34%” por “hasta el 34%” del espectro radioeléctrico al sector comunitario en función de la demanda y de la disponibilidad, porcentaje máximo que deberá alcanzarse progresivamente. 

En los términos que se aprobó la Ley Orgánica de Comunicación (junio de 2013), constituye un retroceso significativo el espacio ganado por los medios de comunicación comunitarios. La anterior iniciativa legal amparaba a los medios comunitarios ocupar el 34% del espectro radioeléctrico, ahora las condiciones son distintas, cada vez más estos espacios son otorgados a los medios privados.

Al ser regentados los medios de comunicación comunitarios por movimientos y organizaciones sociales, colectivos, comunidades, pueblos y nacionalidades, garantizan una mayor cercanía con la gente, una mayor identidad con las necesidades y aspiraciones de la ciudadanía; y, sobre todo, su proyecto comunicacional es promover una mayor participación y cooperación de la comunidad.

Para el investigador boliviano Franklin León, las radios comunitarias no solo han logrado democratizar la comunicación sino también han contribuido a democratizar la participación ciudadana por medio de la palabra.

Restar importancia a los medios de comunicación comunitarios, es desconocer la contribución de éstos al empoderamiento de la comunidad y al desarrollo social que generan a través de la práctica de una comunicación más democrática. 

César Sandoya Valdiviezo