Los caminos de la libertad

La libertad es un don preciado que debemos preservarla, porque es el fruto del sacrificio y la sangre de muchos héroes que lucharon por romper las cadenas oprobiosas de la sumisión y esclavitud a la que tenían sometidos los peninsulares, a los habitantes de las diferentes colonias españolas en América. La libertad permite vivir a los pueblos y sus habitantes en un estado de libre determinación para proponer su propio destino y crear bases para un futuro promisorio.
Los hechos suscitados el 10 de agosto de 1809 y el 2 de agosto de 1810, abrieron el camino de lo que más tarde sería el proceso independentista que culminaría con la batalla de Pichincha el 24 de mayo de 1822 que dejó libre a la Real Audiencia de Quito que más tarde, desde 1830 pasaría a llamarse Ecuador.
Lo del 10 de agosto, cuyo aniversario recordamos este miércoles, prendió la llama de la libertad. Es importante recordar en este proceso, el nombre de una mujer, Manuela Cañizares quien, con su espíritu rebelde, alentaría a los patriotas a formar la Junta Soberana de Gobierno que tuvo como principales al Marqués de Selva Alegre, Juan Pío Montúfar y José Cuero y Caicedo, quienes informaron al Presidente de la Real Audiencia de Quito, don Manuel Urriez que había terminado sus funciones. Luego, don Juan de Salinas con una guarnición salió a la Plaza Principal, vitoreando a la Junta Soberana. Días después, en la sala capitular de San Agustín, varios patriotas y personas influyentes de Quito, firmaron el Acta de Independencia…desde entonces, Quito es Luz de América.
Lastimosamente, el 2 de agosto del año siguiente, que debía confirmar al proceso independentista, fracasó en su intento cuando los españoles, sobre aviso, atacaron a los patriotas ocasionando una terrible masacre.
Es importante que, 213 años después del Primer Grito de Independencia, los ecuatorianos aprendamos a disfrutar de esta libertad que tantos sacrificios costó a quienes la forjaron. Que se depongan las actitudes politiqueras y egoístas que tienen esclavizado al país bajo consignas que atentan contra la democracia y la sana convivencia de los habitantes de la Patria.

Darío Granda Astudillo
dargranda@gmail.com

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