Los arupos, gigantes algodones de azúcar.

En el sur del país durante estas épocas, cual fulgurante renacer, florecen los arupos coloreando el abundante verdor y el triste gris urbano de rosado, fucsia o blanco, como si fueran gigantes algodones de azúcar que emergen del suelo. El arupo es originario de Loja, prefiere el clima templado, entre valles interandinos florece una vez al año y es necesario esperar casi 8 años para que esté arbolito alcance madurez y nos regale este espectáculo cromático que engalana hasta el espacio urbano más abandonado.

En la ciudad de Loja, si prestamos un poquito de atención al arbolado urbano, mientras estemos caminando o conduciendo, seguramente encontraremos un arupo en flor, regalándonos su infinita belleza. Estimado lector, me permito recomendarle prestar especial atención al parterre de la calle Mercadillo (a la altura del león), en las veredas de la calle Zoilo Rodríguez, en los parterres de la avenida Universitaria (sector parque Bolívar), en la Plaza del Valle, en donde encontramos algunos de estos majestuosos árboles vestidos de rosa. 

Por lo tanto, es imperante levantar y/o actualizar información del arbolado urbano y con ello propender acciones de cuidado, restauración y reforestación de especies ornamentales tan especiales como el arupo. Probablemente generemos un impacto ecoturístico parecido a lo que sucede en Zapotillo. Tengo la plena seguridad que, con más especies llamativas sembradas en el contexto urbano, los citadinos volveremos a enamorarnos de la madre naturaleza.

Benjamín Ludeña

benjamin.ludena@gmail.com

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