Nuestra querida ciudad se encuentra de gala, cada año desde hace seis ediciones valoramos el arte y la cultura, tanto a nivel local, nacional e internacional. Es increíble que el Festival Internacional de Artes Vivas pueda reunir a muchas culturas y nacionalidades en una pequeña ciudad como lo es Loja, y es que a la buena o a la mala, aprendimos a valorarlo, ya que casi se convierte en un festival intermitente, corriendo el riesgo de perderlo. Se imaginan que grandes ilustres, capaces de entregar su vida por nuestra ciudad, puedan experimentar el festival que también fue fruto de todo lo aportado por aquella generación; visualizo los ojos llenos de alegría y esperanza de Manuel Carrión Pinzano, Benjamín Carrión, Pío Jaramillo Alvarado, Pablo Palacio, Eduardo Kingman; y así un sinnúmero de célebres. El carisma y amor por la cultura que los lojanos poseemos coadyuva a que la verdadera economía naranja se pueda generar en nuestro rincón de la patria, el circuito cultural que apoya a generar oportunidades es sin duda parte de la esencia del espectáculo; inspirado en otras festividades a nivel mundial. Ahora, como ciudadanos debemos apoyar contundentemente al fomento cultural, nuestros artistas y todo lo que respecta a la organización, recuerden que está en nosotros la sostenibilidad de aquella fiesta y por ende la generación de: empleos, reconocimiento, visualización, autenticidad y prestigio de nuestra ciudad.
Andrés Marín Jiménez
Twitter: andresmarinj95