Loja necesita espejos, no pedestales…

Cada vez que se acercan las elecciones, algo cambia en el aire de nuestra ciudad; aparecen los apretones de mano, las promesas envueltas en sonrisas ensayadas y, con ellos, la sensación casi inevitable de que alguien ha venido a salvarnos, otra vez.

Antes de que ese ciclo se repita, quisiera sugerir a quienes estén pensando en pedir nuestro voto, que se miren al espejo; no al que devuelve una imagen favorecedora, al que incomoda y obliga a quedarse quieto frente a uno mismo; porque el problema no es la falta de candidatos, sino la escasez de quienes estén dispuestos a hacerse estas preguntas antes de serlo: ¿Lo merezco? ¿Tengo la preparación que este cargo exige? ¿He vivido los valores que prometo en público? ¿Estoy dispuesto a anteponer el bien de esta ciudad sobre mis intereses? No como gesto de humildad calculada; como un examen honesto, a solas, sin cámaras ni aplausos.

Esas respuestas son lo que Loja necesita, que no se compra con presupuesto ni se improvisa con un equipo de comunicación; honestidad, transparencia y patriotismo que construya y que no se evapore al cruzar la puerta de un despacho; tres palabras fáciles de pronunciar y lamentablemente, igual de fácil de olvidar cuando se llega al poder, sin haberse mirado primero al espejo. No precisamos más políticos con buen discurso, sino personas con las manos limpias, que entiendan que, servir no es un privilegio que se conquista, sino una responsabilidad que se honra cada día.

Talia Guerrero Aguirre

talia.guerreroa@hotmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *