Por siglos el homo sapiens busca ego y reconocimiento, pero muchos confunden lo suntuario con el éxito. Lo material tiene precio, pero no suple el valor que tiene una persona, sobre todo la familia. Aunque le pongan un costo o precio a su vida con cosas materiales o cosas de lujo no van ser nunca los mejores. Aunque no existe un manual de ser buena persona, pero si hay que tratar de equivocarse menos, todos nos equivocamos, pero actual con mala fe, dolo, injurias o hablar mal del otro es ser vil y causa la emoción del asco o priorizar a un tercero. Por más joyas que te pongas, autos que compres, un buen «outfit» que te pongas o subas fotos lindas a Instagram, nadie va a valorarte si estás vacío por dentro, no sé engañen, la vida real viene de alegrías y penas, de caerse y levantarse, de cargar cajas, de limpiar la casa u oficina, de sudar, de dormir poco, de llorar y de volver a levantarse y pedir ayuda cuando estás mal y aceptas que equivocaste y lo necesitas. Lo demás es telenovela, te hace creer que la vida es así, pero la realidad es otra. Al final de la vida solo queda la familia y si tienes suerte un buen par de amigos, pero ellos siempre como todos tendrán su familia por delante. Lo material no siente.
Andrés Ontaneda Vivanco
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