Lo bueno, lo malo y lo feo del Fiavl

Aún están frescas, en la memoria colectiva y en la retina, de los miles de lojanos y visitantes, las vivencias del décimo Festival Internacional de Artes Vivas, escenificado en nuestra ciudad entre el 13 y 23 de noviembre y que hizo de Loja el epicentro nacional del arte y la cultura. Vale, entonces, a manera de evaluación, hacer un breve análisis.

Lo bueno: la preparación del evento, a través de la Comisión Organizadora, con miembros del gobierno seccional y cultura, que se esmeraron en ofrecer una rica programación para colmar las expectativas de los gustos artísticos más exigentes. La alegre y vistosa decoración de las calles, en donde se realizaron varios eventos, con la participación de los vecinos que coadyuvaron a los afanes festivos, que hicieron de Loja una ciudad apta para disfrutar de las secuencias de verdadera fruición estética. Grandes y pequeños se unieron al unísono para centrar sus afanes de deleite sensorial…y espiritual. Sin dudas, merece un aplauso aparte el desfile inaugural con la participación de instituciones educativas y afines, destacándose la originalidad en la elaboración de carros alegóricos que merecieron el aplauso y reconocimiento popular, amén de la belleza de la mujer lojana que deleitó con sus ritmos y encantos.

Lo malo: la presencia, de manera permanente, de un invierno no invitado en esta época del año, que empañó algunos espectáculos que debían realizarse en campo abierto, impidiendo su brillantez…pero el anhelo de disfrutar fue superior al mal tiempo. El cierre, desde tempranas horas, de las principales calles y avenidas, escenarios de varias programaciones, causando serias molestias por las congestiones vehiculares. Para el futuro sería necesario tomar algún tipo de medida que desestime estas molestias.

Lo feo: también lo hubo, sobre todo en los eventos de concentración masiva como los conciertos en donde, varios chicos y chicas, se salieron del sano juicio y cayeron en excesos criticables: “Bebieron de todo, fumaron de todo e hicieron de todo”, dijo un morador de la 24 de Mayo, que fue confirmado por otros vecinos. Se vio feo la presencia de vendedores ambulantes que ofrecieron productos ajenos al Fiavl.

A futuro debemos mejorar lo bueno, corregir lo malo y erradicar lo feo.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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