Vista la situación jurídica y política de nuestra maltratada República, resulta imposible no contagiarse del pesimismo que Anacarsis pregonaba en la antigua Grecia respecto de las leyes y sus instituciones, frente a las ingenuas esperanzas de Solón. Basta observar con objetividad lo acontecido con la jueza que ha resuelto a favor de la vicepresidenta Abad la acción de protección planteada ante una burda y absurda suspensión temporal. De forma valiente, y siendo una excepción, ha declarado que fue amenazada y presionada para que niegue dicho recurso, e incluso que la sentencia ´que debía dictar´ le fue entregada en un pendrive. ¿Por parte de quiénes? Presuntamente por altas autoridades del Consejo de la Judicatura, que no son sino emisarios y trabajadores del Ejecutivo. La independencia de poderes en el ´Nuevo Ecuador´ sencillamente no existe. Y como es de esperarse, la referida operadora de justicia ya ha empezado a ser perseguida a través de leguleyadas que pretenden no solo sacarla del cargo, sino acusarla de quién sabe qué. Aunque no nos sorprende, no deja de indignarnos.
Otro escenario ejemplificador es el tufo político que tiene la decisión de uno de los jueces del Tribunal Contencioso Electoral, sobre la denuncia por violencia política de género que interpuso la Vicepresidenta en contra del presidente Noboa y de sus secuaces. Solo con leer lo que prescribe taxativamente el Art. 280 del Código de la Democracia sobre violencia política de género, ya podemos darnos cuenta de que Abad efectivamente ha sido víctima. Pero, claro, dado que nuestra institucionalidad y el sistema judicial se hunde en el fango de la más oprobiosa podredumbre, se esperaba que el primer mandatario sea favorecido.
El sistema judicial y las leyes al servicio del inquilino de Carondelet. Por ello es que Anacarsis reflexionaba con justa razón y decía que “las leyes son telarañas que detienen a las moscas y dejan pasar a los pájaros. Las leyes enreden un poco, pero lo grande las rompe y se escapa”. ¿Superaremos esta debacle?
José Luis Íñiguez Granda
joseluisigloja@hotmail.com