En entregas anteriores recordábamos cómo nuestras madres nos enseñaron a conectar con nuestro entorno, desde pequeños.
Hoy quiero hablarte de algo que también me enseñó la vida: el aislamiento también enferma.
Escuché hace poco en una conferencia al doctor en Neuropsicología Pablo Ruisoto Palomera decir: “El estrés más peligroso no viene del exceso de trabajo, sino de sentir que no tienes a nadie.”
Y es verdad.
La soledad del que emprende o lidera —aunque no se diga— puede convertirse en una epidemia silenciosa.
No se trata de no tener gente alrededor.
Se trata de NO TENER CON QUIÉN ABRIRTE.
Y ahí el networking deja de ser simplemente una estrategia de negocios, para convertirse en asunto de salud mental.
Una buena red de aliados -de personas que comparten tus mismos intereses- no solo te conecta con oportunidades. Te protege emocionalmente.
Te permite llorar sin vergüenza, pedir ayuda, o simplemente no tener que fingir fuerza cuando no la tienes.
Por eso insisto:
No esperes al momento difícil para buscar con quién hablar.
¡Construye ahora!
Así que hoy no vengo a hablarte de marketing ni de posicionamiento.
Vengo a preguntarte algo más profundo:
¿Tienes a alguien a quien llamar cuando sientes que no puedes más?
Si la respuesta a la pregunta fue: ninguna; y si quieres saber cómo hacerlo con intención y humanidad, súmate a nuestra comunidad de transformación personal ¡Escríbeme!
Te compartiré mi ebook gratuito: “Esto es lo que nadie te dijo sobre construir una red de contactos.”
Porque la salud mental también se cultiva…
cuando decides no caminar solo.
Marlon Tandazo Palacio
hola@marlontandazo.com