La parroquia Malacatos lamenta la partida de la connotada matrona, Edilt América Bravo Delgado

Su vida estuvo consagrada al servicio de la comunidad que la atendió por medio de su farmacia. Donó un terreno para la construcción de un centro educativo.  

La hoy decesada deja una profunda huella en la parroquia lojana.
La hoy decesada deja una profunda huella en la parroquia lojana.

La parroquia Malacatos, del cantón y provincia de Loja, está de luto. Es que, en días anteriores, a los 78 años de edad, falleció la destacada matrona, Edilt América Bravo Delgado, quien se caracterizó por su especial don de gente, así como por su incondicional espíritu de servicio.

Un corazón solidario

Hija de Alejandro Bravo Pazos e Isabel María Delgado Campoverde, como hija única, fue el tesoro de sus padres, de quienes heredó ese corazón solidario que la definía y que marcó su vida entrega al servicio a la comunidad de la parroquia lojana.

Edilt América pasó sus días honrando el legado de su padre, a través de la administración de la Farmacia del Pueblo, demostrando con su ejemplo que el trabajo dignifica y que cada medicina entregada era un acto de amor al prójimo.

La farmacia que cuidó y atendió a la comunidad con sumo esmero queda hoy como un testimonio de su esfuerzo y de la nobleza de una mujer que supo mantener vivas sus raíces.

Un vacío

Su partida deja un vacío inmenso en sus familiares, amigos, allegados y en la ciudadanía de Malacatos que tienen los mejores recuerdos de su paso por esta senda, dejando un legado de trabajo y servicio al pueblo.

Secretaria bilingüe de profesión, Edilt América tuvo siempre como lenguaje profundo la oración, guiando a muchos por el camino de la fe y la devoción. Vivió para su familia y para su Creador, constituyéndose en un pilar de luz en sus grupos de oración y en su hogar.

Falleció como vivió: completamente apegada a lo divino, dejando tras de sí la huella de una vida santa, sencilla y profundamente generosa que nunca será olvidada por la ciudadanía y particularmente por sus familiares.

Donó un espacio   

La hoy decesada deja una profunda huella en Malacatos, parroquia a la que amó entrañablemente y con ella a su gente, especialmente de escasos recursos económicos. Su suprema bondad y desprendimiento hicieron que donara los terrenos del jardín de infantes Jaime Roldós Aguilera, otorgando un espacio digno y adecuado para que la niñez se eduque con comodidad.

  • PARA SABER

La hoy decesada deja su legado de honradez, trabajo, labor social, caridad y servicio a Dios.

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