La paradoja de ladrón, ladrón

Cuidado con caer en lo que le llamo “la paradoja de ladrón, ladrón” es decir cuando alguien grita: “ladrón, ladrón” señalando a quien está robando (o incluso sin haber robado) para tapar (voluntaria o involuntariamente) el robo de alguien más.

Por ejemplo, hoy en día, que están de moda las estafas piramidales, casualmente se critica al sistema financiero por sus altas tasas de interés y se termina tapando el problema en cuestión, la estafa piramidal.

A un medio de comunicación se le va de la mano en las opiniones vertidas en su espacio, y un sector dice que a algunos políticos se les ha ido la mano más en el pasado, etc., con comparaciones, justas o injustas, se termina justificando lo que en la actualidad sucede.

Ni hablar de la corrupción, cuando se destapa un acto de corrupción, se tiende a comparar con actos de corrupción del pasado y desestimar el actual. No es que lo de antes, no importe; pero, no se lo debe usar de escudo para justificar lo actual.

Si hacemos comparaciones, que sea para ejemplificar, no para tapar. Hay que abrir la mente, el mundo no solo es de blancos o negros, ni de unos o ceros, es de una paleta infinita de colores, y un conjunto infinito de números.

Más allá de lo que nos guste, de nuestras intenciones, o nuestras opiniones, debe estar la búsqueda de la verdad y la justicia sin dejar de lado la unión y la fraternidad.

Santiago Ochoa Moreno

santiago_ochoa_2008@hotmail.com