La feria sin medidas

Desde hace algún tiempo ya no hay medidas de la feria. Aquella vivencia provinciana de Loja que se traducía en el acostumbrado obsequio de algún producto que traen a la feria de septiembre: ropa, zapatos, bisutería, alguna chuchería o por lo menos bocadillos que es lo mas tradicional. Hoy por hoy esa sana costumbre por la vorágine del tiempo se ha “ido”. Ya no camina en la memoria común del pueblo lojano, en el código cultural nuestro, en el pensamiento colectivo.

Ahora en la celebración de la 192 Feria de Loja las medidas son otras, las de bioseguridad a lo interno y externo del complejo ferial, en razón de la covid-19 y porque el COE cantonal aprobó la realización del evento en forma presencial del 23 de septiembre al 3 de octubre, con un aforo de 5 mil personas en tiempo real.

Por este motivo el Comité de Ferias pone en práctica un plan de control articulado y ordenado que evite el “despelote” sanitario en el complejo ferial. Sin embargo, hay inquietudes ciudadanas. ¿Será suficiente la buena predisposición y la anunciada diligencia del Comité de Ferias para hacer cumplir los protocolos sanitarios y medidas de bioseguridad, tanto a expositores como al público que asistirá los 11 días de duración? ¿Serán suficientes los controles y exigencias para evitar se complique la salud de los lojanos, que estamos saliendo de la pandemia gracias a una vacunación exitosa? ¿Luego de un año y medio de lucha por erradicar el coronavirus, conviene este tipo de eventos masivos cuando la variante Mu ya está en 17 provincias del Ecuador? ¿Qué hacer? El COE Cantonal que autorizó la feria, la delegación zonal del ministerio de salud y el Comité de Ferias tienen la palabra.

Nosotros, sabedores de que las aglomeraciones traen la multiplicación del virus, a cuidarnos. Y no bajar la guardia.

Adolfo Coronel Illescas