Se ha decretado un nuevo estado de excepción por conmoción interna en todo el territorio nacional fundamentado en el aumento de la actividad delictiva, sin embargo, la conducta humana de la venganza o de la codicia no se supera con estados de excepción.
El ser humano adquiere valores en dos lugares, primero en el hogar y los fortalece en los centros educativos, pero si no se desarrollan en los centros educativos, estos valores se pierden. Una persona sin valores, genera una familia sin valores y por ello la sociedad se desenvuelve dentro de esta esfera de peligrosidad.
Recuerdo que en alguna sesión de padres de familia sugerí a la docente que debe controlarse a los niños porque se le hurtaban esferos a mi hija, la mayoría de padres de familia estuvo de acuerdo con que mi hija era quien debía cuidar sus cosas y nunca repararon en la necesidad de hablarles a nuestros hijos de no apropiarse de los bienes de los demás.
Por ello, considero que es fundamental la educación en valores para fortalecer a la persona, inclusive siempre deberíamos pensar en tres principios ancestrales únicos que todas las personas debemos practicar: “no robar, no mentir y no ser ocioso”, creo que si desarrollamos esa práctica ancestral tendríamos otra sociedad, por ejemplo, no puede ser mal visto un honesto y aceptar que haya funcionarios públicos, delincuentes.
Todo ser humano debe ser honesto, si no robáramos a nadie, no habría necesidad ni de vigilancia, menos aún temer por nuestra integridad al salir a la calle si no fuéramos capaces de robar, tampoco seríamos capaces de matar.
Manuel Salinas Ordóñez
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